Apoya las dos manos sobre la barra de seguridad.
Ocurre lo que tiene que ocurrir.
Alma le habló de injusticia. Pero eso es poco para definir lo que sucedió. Lo ve todo, como en una pelicula, segundo por segundo, palabra por palabra, gesto por gesto. Ve lo suficiente para responder a todas las preguntas que se habia formulado, y mas aun. Ve lo que desearia no haber visto jamas.
Se levanta. Ahora comienza a transformarse en un ser distinto al que llegó. Se da perfecta cuenta de que está cambiando. La verdad siempre cambia als cosas. Pero no solo la verdad: la rabia, el dolor, la impotencia, esta conciencia del mal que antes no tenia.
El mal. Ahora, ella es el mal. Lo siente rugir en su interior. Pide venganza a gritos.
Sale de la vagoneta, camina hacia la salida. Antes de abandonar la atraccion donde empezó todo, se agarra a los railes. Los zarandea, dándose cuenta de su poder, igual que una gimnasta haria con su cinta. La montaña rusa ondula como su fuera de plastico y comienza a desmembrarse. Bel la zarandea aún con más fuerza. Se da cuenta de que destrozar le produce de pronto un placer desconocido. Haría lo mismo si hubiera gente dentro de las vagonetas. Si hubiera niños debajo, esperando para montar, al lado de sus madres.
Comienza una lluvia terrible y ruidosa de pedazos de hierro. Las vagonetas caen al vacio. Los raíles se retuercen como si fueran de plastilina.Bel no se detiene hasta conseguir que solo queden unos escombros macabros de la montaña rusa, a los que nadie sabrá encontrar una explicacion convincente.
Luego se marcha. Los rugidos de su interior van en aumento. Solo hay un modo de hacerlos callar.
Destrozar a quien la ha destrozado.